LA GOLOSA O RAYUELA

 



UN  CAMINO  AL  CIELO




Seguramente este juego hizo parte de la infancia de muchos de nosotros, ¿verdad? Pero aquí viene el chisme: aunque lo sentimos muy nuestro, ¡en realidad no es colombiano!

En este juego se debe completar el circuito de ida y vuelta, lanzando una piedra a cada casilla numerada progresivamente, del 1 al 8 sin cometer errores.
Existen variadas maneras de jugar esto como:
  • La Casilla de la Piedra: La casilla con la piedra no se puede pisar. El jugador debe saltar por encima de ella. En algunas versiones, al regreso, el jugador sí puede pisar la casilla, pero solo para inclinarse y recoger el tejo.
  • El Salto: Se salta a pata coja en las casillas individuales y con dos pies (uno en cada casilla) en las casillas dobles. Algunas versiones solo permiten el salto a pata coja en todo el recorrido, excepto en el punto de descanso ("Cielo" o "Tierra").
  • La Meta: El primer jugador en lanzar la piedra, saltar el recorrido y volver en las diez casillas, gana. En algunas versiones (como la "Rayuela Chilena"), se juega lanzando el tejo a la casilla y la puntuación se basa en la proximidad a la línea central, siendo más un juego de puntería que de salto.
En Colombia la manera mas común de jugarla es dibujando en el suelo una figura con cuadritos numerados del 1 al 10. Algunos están solitos (donde saltas en un solo pie ), y otros van de a dos (para poner los dos pies a la vez ). El último número es el famoso “cielo”, donde puedes descansar y respirar antes de devolver el salto, al inicio tenemos uno similar llamado "tierra" o "inicio" que cumple la misma función.

El reto empieza lanzando la piedrita al número 1 sin que toque las líneas —porque si toca, ¡perdiste el turno!—. Después saltas de cuadro en cuadro sin pisar las rayas ni el espacio donde cayó la piedra.

El juego de la golosa —que en otros países se llama rayuela, avión, bebeleche, pisa y corre o hopscotch en inglés— tiene una historia muy antigua.
Se cree que nació hace más de 2.000 años, ¡en la antigua Roma!

Los soldados romanos hacían ejercicios saltando sobre cuadros dibujados en el suelo para practicar su equilibrio y resistencia.  Luego los niños imitaron a los adultos y lo convirtieron en un juego, agregándole números y piedritas.

Luego en la época de la colonia este juego llego a nosotros los americanos, donde se adoptaron distintos nombres y forma de jugarlo.

Aunque nació hace siglos en tierras lejanas, en Colombia la golosa encontró una nueva vida, recordándonos que los juegos más sencillos pueden ser los más valiosos.

Quieren ver una obra de arte?:









 



Comentarios

Entradas populares